EL PORQUÉ DE LA ESPERANZA

Querid@s mortales ¡qué descansada vida la del que huye del mundanal ruido! Más que descanso es paz de espíritu los días que toca, sólo eso. Y es mucho.

Este año he hecho un curso de extensión universitaria que se llama, La ética y el sentido de la vida, a cargo de los muy queridos profesores Javier Muguerza y Carlos Gómez. Ya habían sido mis profesores mientras estudiaba Ética e Historia de la ética y les estaré eternamente agradecida por iluminar mi camino, por hacerme pensar por mí misma. Tuve que presentar un trabajo para completar el curso, lo titulé El porqué de la esperanza. Recibí la calificación de APTO.

De momento, la única que ha tenido los arrestos para leerlo ha sido mi amiga Gema, su opinión, es mi amiga, es muy buena, dice que todo el mundo debería leerlo  y, sin llegar a tales extremos me atrevo a ponerlo aquí por si queréis ojearlo. Sí, es un texto de filosofía pero no he puesto palabras ininteligibles, es hasta un poquito macarra dentro de la obligada corrección académica. Sólo tiene 10 hojitas de nada, se lee bien y fácil, es para pensarlo muy despacio, va del sentido de la vida y de por qué es mejor tener esperanza que no tenerla.

EL PORQUÉ DE LA ESPERANZA (PDF)

Espero que os mole.

 

PUNKIS VIEJAS

Para mi hermana.

PUNKIS VIEJAS

Viejas arrugadas con dolor de garganta,
con ojeras pronunciadas y la sartén por el mango.

Viejas enjutas con canas en los sobacos
y la mente antisistema.
¡Anarkía y birra fría! suele ser su lema.

Viejas brillantes y raras
que callan pero no otorgan.
Poderosas, orgullosas,
de su vida y de su prole.

No hablan tanto como tú,
ni aparentan ni engañan.
No les basta lo que a ti,
no se conforman con nada.

Viejas sí, pero no muertas
como tú, ¡obediente idiota!
Plaga del mundo enemiga.
¡Muerto en vida, muerto en vida!

Punkis viejas que dicen
bien claro lo que piensan.
Cuando menos te lo esperas
pueden darte una colleja, una colleja.

Punkis viejas, punkis viejas… (Chorus).

 

 

ASTENIA PRIMAVERAL

Vivir a pecho descubierto, como si sólo tuvieras una vida.

El escepticismo que a fuerza de consumarse sin límite se transforma en pura fe. Creencia ciega e irracional: así debe ser. Esperanza sin motivo. Esperanza segura.

Fruta en sazón después de tantos desperfectos: la vida. Sólo una.

Tierra nunca hollada, luz nueva cada día filtrándose entre urdimbres naturales. Naturaleza. La Naturaleza. Su perfección invisible a los humanos ojos, su silencio. Grandeza de alma brotando por doquier sin que nadie lo advierta. La primavera. La verdad primera. Ser. Sólo ser. Pero ser de la luz, no de las tinieblas.

CRUMB

R. Crumb