¡A las cosas mismas!

Vale, lo alucino, eso es lo primero: últimamente me he dado cuenta de que las palabras y las cosas se han desconectado, se habla con palabras vacías, en realidad lo que se dice no se sabe, y no hablemos ya de lo que se hace…

¿Qué es saber algo? Creo que es una pregunta que no nos hacemos pero es imprescindible, los humanos estamos hechos de conocimiento, vivimos gracias a él.

«Sin sensibilidad, no nos sería dado objeto alguno; y sin entendimiento, ninguno sería pensado. Pensamientos sin contenido son vacíos, intuiciones sin concepto son ciegas.»[1]

El conocimiento es algo orgánico cuando es conocimiento, es decir, forma parte de nuestra experiencia en la vida.
Sigue leyendo

Anuncios

Independizarse de las circunstancias

«¡Ay! Qué difícil es para un hombre mejorar cuando sólo tiene malas influencias… ¿Llegará algún día en que ya no dependa de las circunstancias? A mi entender, la perfección consiste en eso.[…]

Mi principal error… es que he confundido el perfeccionamiento con la perfección. Hay que empezar por conocerse bien a uno mismo, conocer sus defectos e intentar corregirlos, en lugar de proponerse como meta la perfección, que no sólo es imposible de alcanzar en un punto tan bajo como en el que estoy, sino que … te priva de toda esperanza de poder alcanzarla.»[1]

¡Qué circunstancias tan desesperantes! Las cosas están mal, en realidad llevan mucho tiempo mal pero ahora… están empeorando: Sigue leyendo

Estáis equivocados…

A todos aquellos ( y son muchos), que me dicen y me aseguran sin argumentos sólidos, que una mala persona es feliz, que no es consciente de que hace el mal, o que sí lo es y no le importa lo más mínimo, y que está encantado de la vida, y que se muere tan tranquilo, etc, etc, os digo que estáis equivocados.

«Hoy en día pienso, efectivamente, que el mal es siempre sólo extremo, pero nunca radical; que no tiene profundidad, ni nada demoníaco. Puede devastar el mundo, justamente, porque es como un hongo, que prolifera en la superficie. Profundo y radical es siempre sólo el bien.»[1]

Profundo y radical es siempre sólo el bien, no nos confundamos, no sobrevaloremos el poder del mal, sea el que sea; no lo consideremos inteligente, ni siquiera astuto. No, una persona malvada no se muere tranquila, no, tampoco puede ser feliz, pero, ¿qué entiendes tú entonces por ser feliz alma de cántaro?