Independizarse de las circunstancias

«¡Ay! Qué difícil es para un hombre mejorar cuando sólo tiene malas influencias… ¿Llegará algún día en que ya no dependa de las circunstancias? A mi entender, la perfección consiste en eso.[…]

Mi principal error… es que he confundido el perfeccionamiento con la perfección. Hay que empezar por conocerse bien a uno mismo, conocer sus defectos e intentar corregirlos, en lugar de proponerse como meta la perfección, que no sólo es imposible de alcanzar en un punto tan bajo como en el que estoy, sino que … te priva de toda esperanza de poder alcanzarla.»[1]

¡Qué circunstancias tan desesperantes! Las cosas están mal, en realidad llevan mucho tiempo mal pero ahora… están empeorando: Sigue leyendo
Anuncios